Una experiencia,
no una cena.
En Aflamas, comer es la consecuencia. La verdadera experiencia empieza cuando cruzas la puerta y se prolonga horas después, en la conversación que te llevas a casa. Te explicamos qué te espera en cada momento.
Una velada, contada hora a hora.
Reservar fine dining suele venir con preguntas: cuánto durará, qué pasa cuando llego, cuándo aparece el primer plato. Te lo contamos sin sorpresas, para que llegues solo con expectativa. Los tiempos son aproximados y se ajustan al ritmo de cada mesa.
Bienvenida
Apertura de puertas a las 20:00. Te recibe el equipo de sala, te acompaña a tu mesa y te presenta la propuesta de la noche. Aquí es donde nos comentas alergias, intolerancias o cualquier preferencia. Buen momento para pedir consejo de copa de cava.
El aperitivo
Tres pequeños bocados de cortesía abren el menú: una textura, un sabor cítrico y un mordisco con brasa. Sirven para calibrar el paladar antes del primer plato y para entender el lenguaje de la cocina de Pau. Pan de masa madre recién salido del horno.
El menú comienza
Empieza el menú elegido. El sumiller propone maridaje si lo has reservado. Cada pase llega con una explicación breve sobre el producto, su origen y la técnica empleada. Los tiempos entre platos están calculados para que no haya prisa ni espera.
El plato principal
Punto álgido de la noche: el plato que define el menú. Carne o pescado a la brasa, en la mayoría de los casos, presentado con la técnica que da nombre al restaurante. Si tu menú incluye maridaje, este es el momento del tinto.
El postre y los petits fours
Pre-postre, postre principal y pequeños bocados dulces para cerrar. Servimos café, té e infusiones de hierbas de proximidad. Es también el momento en el que muchos clientes piden conocer al chef en la cocina.
La despedida
Sin prisa. La mesa es tuya hasta que tú decidas. Te despide el mismo equipo que te recibió y, si quieres, Pau se acerca personalmente. Muchos clientes alargan la conversación con un destilado y una infusión.
La velada completa dura entre 2 y 3 horas, dependiendo del menú elegido y del ritmo de tu mesa. No marcamos prisa: el tiempo es parte de la experiencia.
El fuego lo decide todo.
Cocinar sobre brasa no es una moda. Es la forma más honesta de respetar el producto que tenemos delante.
El fuego es el ingrediente invisible de Aflamas. No aparece en ninguna carta, no se sirve en plato, pero está detrás de cada bocado que cruzas en la mesa. Pau lleva años trabajando con brasa, una técnica que obliga a la cocina a estar presente segundo a segundo: no hay marcha atrás, no hay piloto automático.
En la cocina abierta verás siempre la misma escena: alguien controlando la temperatura, alguien moviendo brasas, alguien probando. Es una coreografía silenciosa que se afina con cada servicio. Trabajamos con carbón de marabú y encina, dos maderas que dan sabores distintos y se eligen según el producto que vaya a la parrilla.
El producto manda. Buscamos pescadores que entran cada mañana en la Lonja de Barcelona, ganaderos que crían lento, hortelanos de cercanía. La carta cambia con la temporada, sin forzar. Si una semana no hay alcachofas a la altura, no las servimos. Si el pescado del día no convence en la lonja, ese plato no sale al servicio.
La cocina de autor que practicamos no es vanguardia por la vanguardia. Es técnica al servicio del producto: una fermentación que potencia un sabor, una temperatura precisa que cambia una textura, un maridaje que abre matices. Nada gratuito, todo medido. La sensibilidad del fine dining sin la solemnidad que a veces lo acompaña.
Y luego está la sala. Porque la mejor cocina puede arruinarse si el servicio no acompaña. Nuestro equipo conoce cada plato, cada productor, cada vino. Leen al cliente: saben cuándo explicar a fondo y cuándo dejar disfrutar en silencio. Esa es la diferencia entre comer bien y vivir una experiencia.
Grupos y eventos privados.
¿Quieres organizar una comida o una cena? En Aflamas disponemos de 4 salas privadas ideales para reuniones o acontecimientos. Las capacidades van de 4 a 20 comensales, perfectas para disfrutar de nuestra cocina de autor con tranquilidad y total intimidad.
Elige el espacio que mejor encaje.
4 salas individuales y 2 combinaciones ampliadas.
i.
Sala ILLA
Sala privada · íntima
ii.
Sala DIAGONAL
Sala privada · capacidad amplia
iii.
Sala SARRIÀ
Sala privada · amplia
iv.
Sala J. TARRADELLAS
Sala privada · versátil
v.
ILLA + DIAGONAL
Dos salas unidas · grupo grande
vi.
ILLA + DIAGONAL + EXTRA
Capacidad máxima de salas
Te respondemos en menos de 24 h.
Cuéntanos qué espacio te interesa, cuántas personas seréis y cuándo. Te enviamos disponibilidad y presupuesto directo por WhatsApp, sin intermediarios.
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Solo bajo reserva privada
Privatiza Aflamas al completo.
Hay celebraciones que merecen un local entero, sin compartir. Bodas íntimas, eventos corporativos, lanzamientos de producto, cumpleaños señalados. Aflamas se reserva en exclusiva para tu evento: todas las salas, toda la cocina, todo el equipo dedicado únicamente a ti durante el tiempo que necesites.
Solicita disponibilidad
Los detalles, medidos uno a uno.
En fine dining, los detalles no son decoración. Son parte del plato. La vajilla que elige el chef, la copa que abre un vino, la luz que respeta el color de una carne, la música que no compite con la conversación. Lo que sigue es lo que normalmente no se cuenta.
La vajilla.
Cerámicas y porcelanas, una a una
Cada elaboración se presenta sobre una cuidada selección de cerámicas y porcelanas elegidas para acompañar el producto. Formas, texturas y colores dialogan con cada plato para realzar su presencia sin robarle protagonismo. Porque la belleza de un plato comienza respetando lo esencial: el producto.
Las copas.
Riedel · Spiegelau · Gabriel-Glas · Cocoon
Cada vino encuentra su copa. Trabajamos con una selección de cristalería de firmas como Riedel, Spiegelau, Gabriel-Glas o Cocoon, escogiendo en cada servicio la que mejor expresa el carácter del vino. Porque una gran copa no cambia el vino, pero sí la forma en que lo descubres.
La iluminación.
Cálida · serena · estudiada
La atmósfera también forma parte del sabor. Una iluminación cálida, serena y cuidadosamente estudiada acompaña cada servicio, creando un entorno donde el producto, la conversación y el tiempo encuentran su espacio. Sin estridencias. Sin distracciones.
La música.
Listas curadas · 55 decibelios · sin TVs
La música de Aflamas se diseña cada estación: jazz, clásica de cámara, electrónica orgánica. Volumen calibrado a 55 dB, el umbral exacto en el que crea atmósfera sin obligarte a alzar la voz. No hay televisiones, no hay pantallas, no hay nada que compita con la conversación o el plato.
Ninguno de estos detalles se cobra aparte. Son parte del precio del menú, y también de la razón por la que decimos que en Aflamas se vive una experiencia y no solo una cena.
Antes de reservar.
Las preguntas que más nos llegan, respondidas sin rodeos. Si lo que necesitas no está aquí, escríbenos directamente por WhatsApp.
¿Otra pregunta?
Pregúntanos por WhatsApp
i. ¿Hay código de vestimenta?
ii. ¿Cuánto dura la experiencia completa?
iii. ¿Aceptan niños en el restaurante?
iv. ¿Cómo gestionan alérgenos e intolerancias?
v. ¿Tienen parking cerca del restaurante?
vi. ¿Cuál es la política de cancelación?
Ahora solo queda reservar.
Ya conoces el protocolo, los espacios, la cocina y los detalles. El último paso es elegir noche. Reserva online o escríbenos por WhatsApp y te ayudamos a planificarlo todo.